Hace muchos años que vengo manteniendo una relación interesante con Don Murphy (si, ese de las Leyes tan graciosas). Y digo interesante porque, si bien soy bastante histérica e hipersensible, también soy de meditar cada cosa antes de hacerla (sí que se puede hacer ambas cosas... ¡que sí, carajo!). Y en cuanto una piensa "ese vaso se me va a caer", indefectiblemente se cae. Pero no dejamos de levantarlo como bebés, ¿no? Y, no... Una tiene que probar que, efectivamente, ese vaso también estaba destinado a caer esta vez. ¡No vaya a ser que justo nos topemos con alguna excepción de las reglas y no nos demos cuenta!
El día de hoy me inspiré. Tanto que abrí el Illustrator y jugué a que soy dibujante de cómics o algo así. Más bien algo así...
Les dejo mi Ley de Murphy del día, pasada del hecho al dicho. Que la disfruten (¿?) y les sirva de aviso:
"Si esperás hace más de una hora y media que llegue el delivery con tu almuerzo y te dan ganas de ir al baño, indefectiblemente en cuanto cierres la puerta del mismo y estés con los pantalones por la rodilla, sonará el timbre de calle. Por supuesto, esto sólo sucede cuando estás solo en tu casa."
Y aquí, para ustedes, directamente evolucionada de los palotes con crayones, mi humilde ilustración del hecho:
Hijodetugrand... Soñá que te doy propina, soñá...
Para la próxima hago un collage con fideos ^^D
¿Hay alguna Ley de Murphy que sea una constante en sus vidas?
