sábado, 25 de febrero de 2012

Dejar de ser ganado (Las tragedias en Argentina)

Es un hecho que la gente trata de viajar en los vagones que quedan más cerca de la salida que les conviene para cuando se bajen. Yo lo hago cuando viajo hasta la terminal, podría haber sido tranquilamente una de las víctimas.

Cuando llegué a Bs.As. y tomé mis primeros trenes, la multitud me chocaba porque yo no sabía "ir con la corriente". Pero ya aprendí, lamentablemente aprendí. Ahora por ejemplo, cuando el tren está llegando a la terminal camino hacia los primeros vagones para no quedar entre los últimos que caminan hacia los molinetes de salida. Quedar entre los últimos significaría ir al paso de señores rengos y señoras mayores, pero mi reloj no me permite ir más despacio que el ágil señor con maletín que se bancó viajar apretadísimo en el primer vagón para salir entre los primeros. ¡Él va a llegar temprano a su trabajo y yo no! Por eso busco siempre el mejor lugar para bajarme, tratando de mantenerme entre los ágiles señores con maletines y no con las abuelitas del fondo o las señoras con cochecitos de bebés. ¿Y saben qué? ES UNA COSTUMBRE DE MIERDA. Esa costumbre de mierda que tenemos de ver un problema (mucha gente vs. poco y decadente transporte) y adaptarnos a él, convirtiéndonos en GANADO voluntariamente.

En mi trabajo (haciendo algo nada relevante para la sociedad), la política de la empresa es anticiparse a los problemas y cambiar las cosas para EVITARLOS. Yo no puedo dejar de ser proactiva, aunque sea para mejorar las mínimas cosas que me rodean. Más de una vez habré sido una persona reactiva, que se queja sin buscar el cambio, pero ya no. La vida me demostró mil veces que los demás no van a buscar tu beneficio, que lo tenés que buscar vos mismo. Suena egoísta, pero es porque mi capacidad de cambio influye un círculo no tan grande de personas y/o situaciones. No tengo poder económico, político o de otro tipo, y no creo que lo esté buscando. Eso también suena egoísta, pero creo que uno tiene sangre para hacer política, o no.

Pero hay gente que sí busca poder y probablemente lo encuentra actuando de forma proactiva y haciendo que la gente le preste atención y diga "Epa, ¿y si le damos un cachito más de poder a esta persona? Quizás haga algo bueno con tanta energía." La pregunta es: ¿el poder logrado aniquila la proactividad? ¿La muta en algo asqueroso y detestable? ¿Está todo organizado vilmente para que nadie puede ser realmente útil para la gente que gobierna? Me pregunto qué sacarán de bueno de estos accidentes los que podrían haberlos evitado. Me niego a pensar que sean tan INEPTOS, lo que no me deja otra opción que pensar en que conocen las consecuencias de su no-acción, pero miran para otro lado y siguen con sus vidas beneficiadas, esperando que continúen así mucho tiempo más sin percances.

Por la dejadez de gente con poder vivimos cotidianemente situaciones de peligro que pueden ser tranquilamente evitadas. ¿Acaso ellos no tienen el poder para hacerlo? Todos los días nos subimos a trenes y colectivos que se encuentran en dudoso estado, que transitan por recorridos mal planificados que se cruzan entre sí en montones de puntos peligrosos. ¿Es que no se les ocurre que es necesario hacer cambios?

La gente se adapta, está en su (nuestra) naturaleza. Tanto la señora mayor a la que no le dan el asiento y se acostumbró a tratar mal a todos para que alguien se sienta culpable y se levante, como el chofer del colectivo que sabe que si lo agarra la barrera del tren va a tener que bancarse diez minutos más con la gente que está transportando (gente que va a empezar a quejarse, porque también está en nuestra naturaleza). Y si lo está por frenar la barrera, alguien seguro va a emitir el primer bufido de "estoy llegando tarde y es tu culpa" y el chofer va a tratar de esquivarla y pasar entre los últimos antes de que llegue el tren... ¿Les suena? Ya me pasó más de una vez, y al menos dos fueron bastante preocupantes. Todas las actitudes REACTIVAS de la gente alrededor generaron estas situaciones. El idiota de atrás que incita a los bocinazos al chofer a que trate de pasar, el idiota del chofer que para que no se le quejen intenta ganar diez minutos acelerando... y todos los idiotas sobre el colectivo que nos quedamos callados y nos dejamos llevar como ganado, rogando que esta vez no pase nada.

En Once se juntaron todas las idioteces de la gente y crearon una catástrofe. Todos los que nos bancamos ser "ganado" y nos adaptamos a no quejarnos y a tratar de usar un "servicio" (deberían buscar seriamente la definición de esa palabra, porque incluye la frase "satisfacción del cliente") malísimo de la mejor forma posible; todos los que trabajan directamente con los trenes o colectivos o lo que fuere y también terminan a la larga conformándose con que lo que le toca manejar funcione al menos mínimamente; todos los que nos quejamos cuando estos trabajadores "molestan" a nuestra cotidianidad reclamando mejoras en sueldos y maquinarias... Pero sobre todos nosotros están los que podrían haber HECHO. Los que podrían haber actuado en nombre de esa gente que representan o a la que brindan un servicio y podrían haber mejorado PROACTIVAMENTE las cosas, sin esperar al desastre.

¿Es tan poco apreciada la sensación de saber que uno está haciendo las cosas bien? Volvemos al tema del egoísmo. ¿Puede una persona preferir cerrar los ojos y evitar la incomodidad del cambio a, por el contrario, sentirse orgullosa de lo que hace? No recuerdo haber visto o escuchado a nadie decir "¡Hey! Yo estoy a cargo del tren que te tomás todos los días para ir al trabajo, ¿no que se viaja bien? ¿No amás tanto como yo este servicio?" Ya sé, suena a pedir mucho... Pero considero que la gente debería ser siempre apasionada por lo que hace, debería crear cosas de las cuales sentirse orgullosa. Y sino, esa gente debería cambiar de actividad. O ser cambiada.

Hace un tiempo alguien que viajó a Europa, creo, me contó que un día mientras hacía las compras, se acercó a la góndola donde estaban los huevos y una señora que estaba ahí parada al lado no dejó que se lleve ninguno. La señora le dijo que los huevos allí estaban más caros de lo que deberían, así que, a modo de protesta vecinal, ella y otras personas del barrio se turnaban para evitar que los clientes los comprasen. Esto se quedó clavado en mi mente. Estas personas estaban ACTUANDO, en vez de comprar los huevos, ir a su casa y quejarse con su familia. Estas personas estaban generando un cambio, mínimo, vecinal, pero cambio al fin.

¿Tanto nos cuesta a nosotros, como gente que usa un servicio mal prestado, levantar la voz pacíficamente y pedir mejoras? No hay medios fáciles para pedir cambios, eso está claro. Un montón de veces pensé en qué podía hacer desde mi pequeña realidad para mejorar cómo estábamos siendo tratados todos cotidianamente, y una vez hasta dejé una denuncia por uno de estos choferes que me dejaron clavada en el medio de las vías cuando venía el tren. Nada mejoró, yo me resigné y me adapté. Mal hecho.

Es obvio que nadie nos va a dar herramientas para mejorar las cosas, porque eso resultaría en la incomodidad de los que tienen poder. Pero las herramientas tienen que ser buscadas o creadas. La actitud tiene que ser modificada. Tenemos que aprender de estas señoras que se paraban al lado de un producto que estaba siendo cobrado de más.

No sé si haya una forma fácil de hacerlo, pero algún día vamos a tener que dejar de ser ganado y convertirnos en personas.



Tema: "El Whisky De Dios"(Zambayonny)




domingo, 5 de septiembre de 2010

¡Sumate a la lucha!

Si bien el título parece revolucionario, mi intención no es que saquen las sábanas viejas, armen una bandera de "¡Paren de matar a Kenny!" y salgan a la calle con bombos, megáfonos o equipamiento de cocina variado a hacer quilombo. No, mis intenciones son recuperar (además de la memoria) un archivito que guardé hace unos quince años y postearlo acá, porque vale la pena.

La idea está un poco difusa en mi cabeza, pero había empezado con una web (¿y algo en la tv? no recuerdo, si alguien sí recuerda, ¡agradezco sus comentarios!) en la que la gente podía subir las "luchas" que se le ocurrían, votar las que había y/o pasar un lindo ratito leyendo delirios comunitarios.

Creo que, más que seguir tratando de explicarlo yo, es mejor que les deje las luchas, que se van a explicar por si mismas. Si no entienden alguna, avisen en los comentarios, porque son mas bien argentinas ;)

Las luchas:

Luchemos junto al surfer en Bolivia.
Luchemos junto a los jíbaros contra el cabezón Ruggeri.
Luchemos junto al mariachi contra los edificios inteligentes.
Luchemos junto al baño de damas por dejar de ser tocador.
Luchemos junto a las plantas carnívoras contra la milanesa de soja.
Luchemos junto al e-mail para que no lo encasillen.
Luchemos junto al tiro de esquina por no pegar en el semáforo.
Luchemos junto al asiento banana por no terminar en una Suprema Maryland.
Luchemos junto al pato criollo por no dejar rastro.
Luchemos junto al defensor de metegol para que pueda subir a cabecear.
Luchemos junto al actor de reparto para que no haya más escenas de delivery.
Luchemos junto a la milanesa a caballo para que gane en Palermo.
Luchemos junto al papagayo para que encuentre a su mamá gallina.
Luchemos junto a la Quebrada de Humahuaca para que la atiendan en la guardia.
Luchemos junto a la casita robada para que le pongan la alarma.
Luchemos junto al perro rabioso para que haga una fiesta de la espuma.
Luchemos junto al hombre mono para que suene stereo.
Luchemos junto al referí gallego para que no le hagan pito catalán.
Luchemos junto al bigote para que lo liberen de la barba candado.
Luchemos junto a la nube pasajera contra el paro de transporte.
Luchemos junto al espermatozoide para que baje el índice de desocupación.
Luchemos junto a la pareja de mosquitos para que falle el espiral.
Luchemos junto al círculo vicioso para que empiece la rehabilitación.

Fuente: El rincon de Alexunvago


Luchemos junto al hipo para que no se muera de miedo.
Luchemos junto al rulemán para que lo nombren superhéroe.
Luchemos junto al mono para que La Monalisa se ponga siliconas.
Luchemos junto a los levitadores contra los ventiladores de techo.
Luchemos junto al pantalón Oxford para que sea pantalón Harvard.
Luchemos junto a la batería para que no tenga nombre de pila.
Luchemos junto al termo tanque contra la guerra fría.
Luchemos junto a la silla para que pueda cabecear los centros de mesa.
Luchemos junto al analfabeto contra la sopa de letras.
Luchemos junto a la damajuana para que encuentre al caballero Juan.
Luchemos junto a los grupos de salsa para que vuelvan los discos de pasta.
Luchemos junto al mono block para que Tarzán no tome apuntes.
Luchemos junto al lápiz mecánico para que tenga más posters de minas.
Luchemos junto al pionono para que no sea tan negativo.
Luchemos junto a la cola de película para que sea cabeza de serie.
Luchemos junto al tubo de ensayo para que llegue el día del debut.
Luchemos junto al pato para que la pata no sea de palo.
Luchemos junto al pediatra para que la gente no coma niños envueltos.
Luchemos junto al ejército para que los detectives dejen de atar cabos.
Luchemos junto al perro contra el mercado de pulgas.
Luchemos junto al ancho falso para que le saquen la careta.
Luchemos junto a la ballena para que vuelva vacía.
Luchemos junto a la osa para que su hermano no sea guardabosques.
Luchemos junto al piloto para que no maneje con lluvia.
Luchemos junto a la casa de fotos para que los empleados no se rebelen.
Luchemos junto al six pack para que no lo lleven cada dos por tres.
Luchemos junto a las entradas agotadas para que les den un descanso.

Fuente: Funnydeos


Luchemos junto a esta media docena para que sea zoquete do almorzo.
Luchemos junto al vampiro para que su mujer no dé a luz.
Luchemos junto al mecánico para que no crezca el árbol de levas.
Luchemos junto a las pastillas de frenos contra el chiclé de baja.
Luchemos junto al albañil para que los delanteros dejen de tirar paredes.
Luchemos junto al profesor de matemáticas para que pueda sacar cálculos renales.
Luchemos junto al pirata para que sea intendente de Venado Tuerto.
Luchemos junto al Cuba Libre para que venza al 7mo. Regimiento.
Luchemos junto a la anguila eléctrica para que no la pesquen en Corrientes.
Luchemos junto a las lentejas contra los locales de comida rápida.
Luchemos junto a esta góndola para que pueda visitar a sus parientes en Venecia.
Luchemos junto al changuito por conseguir changuitas en algún supermercado.
Luchemos junto a la caja rápida por romper el récord de los 100 metros.
Luchemos junto a la bolsa del súper por no terminar en tu tacho de basura.
Luchemos junto al sol por levantarse tarde el domingo.
Luchemos junto a los parlantes para poder subirse arriba de las chicas.
Luchemos junto al wallpaper por no ser wallstreet.
Luchemos junto a los gatos siameses para que los separen.
Luchemos juntos para estar separados.
Luchemos junto a los ojos de cerraduras para conseguir lentes de contacto.
Luchemos junto a la tiza para que no haya más jugadas de pizarrón.
Luchemos junto al chip para que encuentre a poncharelo.
Luchemos junto al canto rodado para que no de jaqueca.

¿Cuál es tu lucha? ¡Dejala en los comentarios para que nos sumemos!

viernes, 4 de junio de 2010

Mi primer disco

Tomo la posta de Sonix y sigo las instrucciones de X para hacer la carátula de mi primer disco. La idea es que la imagen, el nombre del disco y del grupo sean elegidos completamente al azar:

Instrucciones:

1) El título del artículo que aparezca será el nombre de tu grupo: Wiki:Random

2) Las cuatro últimas palabras de la última cita serán el título de tu álbum: Quote:Random

3) La tercera foto, no importa lo que sea, será la portada de tu álbum: Flickr:Random

Mis disco: La imagen y el nombre del grupo. El título del álbum fue extraído del siguiente proverbio escandinavo: "Go often to the house of thy friend; for weeds soon choke up the unused path", que no tengo la menor idea de qué me quiere enseñar.

Con ustedes, mi primer disco:

Mi primer disco - AnniePrimer disco de Second Battle of Manzanillo: "Up the unused path"


Me encantó el nombre de mi banda (a pesar de que sea el nombre de una batalla :S), si tan solo supiese tocar algún instrumento... ¿Comprarían mi disco? ¿Qué género les parece que es?

Yo soy de ir blog por blog y si veo algún meme interesante lo hago sin esperar a que me inviten, así que, el que quiera tomar la posta, que la tome y avise así voy a mirar!

miércoles, 2 de junio de 2010

Meme sintetizado

Tomo voluntariamente la posta del meme de Sonix: Hay que contestar con una palabra... ¡difícil! A ver quién más se anima... :)

01 ¿Dónde está tu móvil? Mesa
02 ¿Tu cabello? Marrón
03 ¿Tu mamá?
04 ¿Tu papá?
05 ¿Tu comida favorita? Bolognesa
06 ¿Tu sueño de anoche? Luz
07 ¿Tu bebida favorita? Mate
08 ¿Tu sueño/meta? Felicidad
09 ¿En qué habitación estás ahora? Subsuelo
10 ¿Tu hobby? RPG
11 ¿Tu miedo? Muerte
12 ¿Qué quieres ser dentro de seis años? ¿Madre?
13 ¿Dónde estabas anoche? Casa
14 ¿Algo que no eres? Mentirosa
15 ¿Muffins? Quiero
16 ¿Artículo en tu lista de deseos? Dinero
17 ¿Dónde creciste? Montaña
18 ¿La última cosa que hiciste antes de contestar? Comment
19 ¿Qué traes puesto? Lana
20 ¿Tu tele? Maceta
21 ¿Mascotas? Nope
22 ¿Tus amigos? ¡Bien!
23 ¿Tu vida? Tranquila
24 ¿Tu humor? Ácido
25 ¿Extrañas a alguien?
26 ¿Vehículo? Zapatos
27 ¿Algo que no traes puesto? Sombrero
28 ¿Tu tienda favorita? Bazar
29 ¿Tu color favorito? Bordeaux
30 ¿Cuándo fue la última vez que reíste? Hoy
31 ¿La última vez que lloraste? Ayer
32 ¿Tu mejor amiga? Familia
33 ¿Un lugar al que irías una y otra vez? Playa
34 ¿Una persona que te envía mails regularmente? Spam
35 ¿Lugar favorito para comer? Casa


El Bolson - Rion Negro - ArgentinaEl Bolsón, Río Negro, Argentina

martes, 1 de junio de 2010

Por qué no me gusta bailar Reggae

(Después de una larga ausencia, vuelvo a las pistas con un par de cosas que tenía a medio publicar, a ver si se me pasa el síndrome de pizarra en blanco...)

En mi vida fui a muchas fiestas reggae y tuve que tratar de adaptarme a la situación de que NO ME GUSTA BAILAR REGGAE, con la mejor cara de felicidad posible (porque en esas fiestas están todos felices), esperando que pasen el clásico popurrí de "otros temas" del final. Triste, ¿no? Son incontables las veces que me trataron de hacer sentir la música reggae como algo bailable, cuando yo la uso solamente para relajarme (en las pocas ocasiones (digamos casi nunca) en que prefiero escuchar esa música antes que Serrat, Silvio Rodriguez o algo por el estilo).

Siempre pensé que era yo la extraña, que era yo la que no vivía en armonía con el planeta, que era yo la que era tan superficial en la vida como para no encontrarle placer a bailar reggae. Ahora entendí que no, y lo hice gracias a una charla con una amiga que no tolera a Serrat.

Yo me crié con Serrat, con Spinetta, con Pedro y Pablo y con los Beatles. Gracias a la fobia de mi amiga me acordé que de chica, cuando volvía de la escuela primaria y estaba sola en casa era feliz. Me ponía un cassette de los Beatles (mis favoritos eran Help! y uno en el que cantaban con Tony Sheridan) y me ponía a bailar como loca por la casa. Me inventé mi propio rock, aunque trataba de imitar lo que veía en películas como Volver al Futuro y Grease. Y Dirty Dancing, que cambió mi vida por completo al mostrarme que ¡Hey!: ¡La gente no nace bailando!

Fui creciendo y me empezaron a gustar bandas como Red Hot Chili Peppers, Rage Against the Machine, Sumo, Los Redondos, etc. Y aunque siempre amé los temas de Bob Marley y me marcaron una época hermosa de la adolescencia, lo que me hacía mover el alma y el cuerpo eran bandas como Los Fabulosos Cadillacs, La Portuaria y cualquier tema con ritmo que encontrase por ahí...
Después mi vida cambió cuando empecé a escuchar Rubén Blades, Gloria Estefan y recordé lo que hizo sentir de chica aquella película: Que me gustaba la música latina desde siempre.

Aprender a bailar salsa fue lo que necesitaba para cerrar un ciclo (largo, por cierto) de adolescencia tardía. Me sacó la timidez que traía más o menos desde que el chico que me gustaba en cuarto grado me preguntó en el medio de una tarea grupal si me gustaba alguien (doy gracias al sweater cuello de tortuga que me sirvió de escondite en ese momento). Empezar a aprender salsa fue un camino de ida hacia todo lo que es música cubana y afrocubana, esos ritmos me sacan el alma del cuerpo y se la llevan a bailar a otros lugares. Lugares en donde nadie te dice "al reggae no lo entendés, por eso no te gusta".

Yo digo: No escuchan los tambores, por eso me cuestionan.

Ya sé que soy argentina, pero eso es solo un detalle.


Quizás la salsa sea la forma que tengo de no explotar de ira luego de una semana de ciudad y trabajo, quizás es sólo la forma en la que me encuentro a mi misma, pero en definitiva es mi forma.

Solo me queda decir que no tengo nada en su contra, pacíficos bailarines de reggae, pero si no entienden que en el mundo hay diversidad de opiniones y de gustos, sinceramente creo que deberían prestar más atención a la esencia de la música que siguen en vez de tratar de imponérsela a otras personas.

Judge not ;)

viernes, 5 de marzo de 2010

Mi hermana es MUJER

Ya sé que la lógica indica que si digo "hermana", es porque es "mujer" (al menos en la mayoría de los casos, por supuesto ;) ), pero lo que estoy diciendo es que es MUJER, una mujer de las que tienen instinto de mujer al 100% en cuanto a su cuerpo y lo que éste significa y está capacitado para hacer.

Esta entrada está dedicada completamente a ella, a mi sobrinito hermoso que ya tiene 2 añitos y a mi sobrinito que está por nacer en estos días (la fecha de parto que le dieron los médicos es justo el día de mi cumple :D ). Los amo y me hacen completamente feliz.

Muchos deben haber vivido ya lo que es estar pendiente del teléfono con un nudo en el estómago, porque en cualquier momento nos llaman y nos dicen que empezó la labor de parto. Con mi otra hermana vivimos a 1.800 Km., y la verdad es que, en momentos así, la distancia se siente demasiado.

Hoy actualizó su blog: El último rayo de sol, y nos recordó dos entradas que hizo, que son impresionantes y que quiero compartir con ustedes:

En la primera explica todo lo que investigó sobra las cosas que le hacen a las embarazadas y los bebés en los hospitales y clínicas. El proceso entero es realmente antinatural, de principio a fin, y es lo que se aprueba como procedimiento de parto. Los médicos inducen el nacimiento de una forma en la que en general pueden ir a cenar a sus casas tranquilos a la hora que habían planeado. No se escucha a la naturaleza, porque la naturaleza, con su azar y particularidad, da miedo.

Pero el miedo, así como la pasión y el amor, es parte de nuestras vidas y hay que aceptarlo y utilizarlo para evolucionar como seres humanos. La sociedad, con sus conflictos y sus comodidades, nos aleja cada vez más de nuestra esencia. Y la esencia en este caso es simple: una MUJER está preparada físicamente para dar a luz. Que esté mentalmente preparada es otra cuestión, porque justamente de eso nos aleja la civilización, cada vez más y avalada por el temor de la gente. Yo digo: comprendan su cuerpo, entiendan que el hecho de que hoy estén acá es consecuencia directa de que aquel hombre de las cavernas, con un palo y una piedra, logró sobrevivir.

Y que aquella mujer de las cavernas, con nada más que agua, fuego y sus manos, logró dar a luz a tus antepasados.

Entonces, con esa imagen, me gustaría presentarles "Septiembre", que recomiendo que no dejen de leer aunque defiendan con cuerpo y alma la medicina alopática.

La segunda entrada es más fuerte, y por lo tanto más emocionante. No hay vez que la lea que no me produzca una cosita en el estómago y en el corazón. En esta entrada mi hermana narra cómo nació mi primer sobrinito. No hay mucho que explicar, simplemente decir que en ese momento debe haber estado totalmente conectada con esa mujer de las cavernas. Que esa mujer le debe haber susurrado desde lo profundo de sus genes que estaba todo bien, que siga así, que no había razones para tener miedo y que estaba orgullosa de ella. Yo lo estoy.

Sin más, los dejo en compañía de ella nuevamente: "Diciembre". Ojalá su experiencia los ayude a unirse un poco más con la naturaleza y a entender que, por más que vivamos rodeados de modernismo, llegamos y nos vamos de este mundo en un cuerpo que tenemos que aprender a amar y respetar.

La maravilla cotidiana (fuente)

sábado, 20 de febrero de 2010

Venecia, baby!

Eran casi las 16 Hs. en Capital Federal y de pronto el cielo se puso negro. Aproximadamente media hora después, empezaron los baldazos de agua. Una compañera llegó a su turno de guardia a las 18 Hs. sin zapatos, empapada y asegurando que le cayeron todos los milímetros de agua a ella sola.

Con otra compañera pensamos las alternativas que nos quedaban: Salir preparadas a empaparnos de pies a cabeza, o quedarnos a dormir en el sótano (nos tocó el subsuelo de un edificio de 2 pisos, mala suerte) mirando películas y pidiendo comida de delivery para cenar. Desistimos de la idea porque las sillas son muy incómodas para dormir y quizás porque nos solidarizamos con el pobre el chico del delivery.

Así que salí a las 18:45 Hs., aprovechando que ya no caía agua... Claro, ¡estaba toda en la calle! La parada de colectivo a la que iba, estaba bajo medio metro de agua. Al menos eso parecía desde la orilla. Luego de rodear un par de cuadras inundadas, buscando la siguiente parada del colectivo, saqué mi boleto de $ 1,25 y me subí, feliz de ir a casa al fin. ¡Y sentada! Eso era un buen día.

El colectivo se paró en un cruce, junto con todos los autos y colectivos que había alrededor, y allí quedó por más de media hora. Nunca supe si las veredas por las que se subían los autos eran doble mano o de un sentido, pero a ellos no parecía importarles. Mucho menos les importaba levantar olas, ¡total los transeuntes querían divertirse con sus tablas de surf! La solidaridad de la gente es algo especial.

Mientras la gente estaba histérica y enojada tocándole bocina al agua para que se corra, yo estaba muy divertida mandando mensajitos de texto tipo: "Me compré una casita estilo colectivo, tiene una vista hermosa, rodeada de agua, una belleza". ¿Negación? Nah... Resignación y aceptación.

No me pareció buena idea bajarme y tomar un taxi, ya que los taxis estaban en la misma (y más abajo...) que mi colectivo. Además, ¿qué indicaciones iba a darle?

- Agarrá la Avenida Corrientes y dale hasta Agüero, ahí doblá en Arroyo...
- ¿No es mejor seguir por Fragata y darle hasta Islandia?
- Tenés razón. Y ahí dejame en Roca, que voy por Descalzi hasta que Escurra...


No, no era buena idea... Me quedé sentadita donde estaba, total, algún día íbamos a llegar, ¿no? Y sino ya estaba evaluando con cuáles de los pasajeros me convenía hacer alianza y compartir las 4 galletitas que tenía en el bolso a cambio de que sean mis subordinados si el mundo se acababa.

La gente hablaba por teléfono para decirle a sus parientes o citas que aún seguían ahí. Como las conversaciones en las que uno se enoja por el clima me resultan sin sentido, yo me imaginaba otras más divertidas (y más evaluables en una sesión con el psicólogo). En mi cabeza había comentarios del tipo: "Llego tarde, la góndola no pasaba más y encima cuando subí nos metimos en un remanso... Acá no hay quien avance" o "Mi vida, iba a ir nadando pero pensé que era más rápido si me tomaba el bote. Me equivoqué, un bajón...".

Temporal (19 de Febrero 2010)

Imagen publicada en www.ellitoral.com


En fin, un desastre esta ciudad, muy poco preparada para el agua. ¿Nadie les comentó que se iban a derretir los glaciares algún día? Más razones para volver al Sur y hacerme una casita en la cima de una montaña.